lunes, 15 de febrero de 2010

NO HEMOS SUPERADO A PTOLOMEO ... NI A HITLER

Me gusta la clase porque estamos analizando temas que no son comunes en mi formación jurídica, tampoco lo han sido en mi educación en general, pero lo que más me ha atraído es la manera en que se han abordado los mismos, acostumbrada a la forma en que se imparten la mayoría de las clases en la facultad, es decir, sin cuestionar practicamente nada.

Pues bien, en esta nota quiero tocar el tema de la abstracción relacionado con el de los derechos de las personas homosexuales.

En clase llegamos a la conclusión de que lo que nos diferencia de los animales es nuestra capacidad de realizar abstracciones, una de las acepciones contenidas en el diccionario de la Real Academia Española sobre este término es "separar por medio de una operación intelectual las cualidades de un objeto para considerarlas aisladamente o para considerar el mismo objeto en su pura esencia o noción".

Por lo tanto, cuando realizamos una abstracción no observamos en su totalidad el hecho o el objeto de que se trate, porque éstos no se encuentran aislados, ni los objetos de sus cualidades, ni los objetos o en su caso los hechos respecto de su entorno.

Entonces lo que nos distingue de los animales es nuestra capacidad para ver sólo un aspecto de una cosa más compleja.

Pues bien, me sorprendió encontrar que uno de los antónimos de la palabra “abstracción” es “realidad” y es que, independientemente de que me adhiero a Hawking cuando dice sobre la realidad: “yo no sé qué es eso”, creo que se vuelve más complejo aproximarse a ella si sólo abstraemos y no concretizamos, es decir, si no consideramos a los objetos, a las personas y a los hechos de forma integral.

Creo que es lo que pasa en el tema de los homosexuales. Personalmente, el semestre pasado cuando en una clase abordamos el tema sobre el matrimonio y la adopción por parte de parejas del mismo sexo, yo me oponía tajantemente. Después leí que la diferencia entre una convicción y un prejuicio es que una convicción podemos explicarla sin alterarnos entonces me di cuenta de que yo no podía explicar, ni alterada ni no alterada, el porque de mi oposición ante estos temas.

Y es que este es un tema muy polémico pero yo no estaba contemplando estos puntos:

1.Que la homosexualidad se ha presentado también en otras épocas y lo que ha cambiado es la forma en que los demás reaccionamos ante ella, lo que condiciona también la manera en que los homosexuales se consideran a sí mismos y el tipo de vida que podrían tener.

2. Que el etiquetar a las personas con orientaciones diferentes nos hace pensar que son completamente diferentes del resto de nosotros así como los hace sentir a ellos diferentes de todos los demás. Es decir "abstraemos" todas las cualidades que pueda tener una persona por el solo hecho de ser homosexual y la "clasificamos" arbitrariamente promoviendo la intolerancia, el miedo hacia quienes creemos diferentes y obstaculizando la comprensión de este fenómeno social.

3. Que, como vimos en clase, el conocimiento empírico es el método de validación de la realidad pero no tiene clausura, anteriormente la homosexualidad era considerada por la ciencia como una patología, hoy es una orientación sexual. Es probable que se tenga que esperar todavía más tiempo para que esta nueva idea sea asimilada por la sociedad. Lo que definitivamente no ayuda son los dogmas tanto jurídicos como religiosos.

4. Y por último, porque esta nota ya se alargó mucho, recordemos que el derecho nazi no buscaba inferir los derechos de algo que fuera común a todos los hombres, como la razón, sino de la “sangre de la raza noble del pueblo alemán”, se basaba en un derecho natural biológico. Si dejamos que se le nieguen derechos a las personas por una cuestión biológica o por ejercer su libertad sexual después la justificación será otra: porque eres gordito, porque eres bajito, o porque no se toleren ciertas posiciones sexuales.