GATTACA ¿Y LA FRATERNIDAD?
Dicen que en el feudalismo se consolidó una igualdad económica entre los artesanos. Al tener la misma profesión, ingresos, necesidades y anhelos, se estrecharon los lazos de amistad y de fidelidad. Se crearon asociaciones benéficas que se encargaban del sustento de las viudas y de los huérfanos de sus “camaradas”, todos asistían a los funerales de los miembros de su grupo, trabajaban codo con codo, etc.
En el medio rural la organización era patriarcal, esta idea dejó paso a la “fraternidad”. Los miembros de los gremios eran “hermanos”, se ayudaban como hermanos.
“Libertad, igualdad, fraternidad”, la fraternidad nos la quedaron debiendo.
La teoría del contrato social y la doctrina de los derechos naturales tienen una concepción individualista de la sociedad, de acuerdo a la cual primero está el individuo con sus intereses y necesidades que toman la forma de derechos en virtud de una hipotética ley de naturaleza, luego está la sociedad.
Ya no se piensa a la sociedad como un hecho natural que existe independientemente de la voluntad de los individuos, al contrario se le concibe como un cuerpo artificial elaborado por los individuos para satisfacer sus intereses y necesidades y para ejercer al máximo sus derechos.
El problema es que, el “sujeto” generado por el derecho abstracto moderno, es un sujeto que es libre pero a su vez también es enajenado o alienado, implica simultáneamente un progreso con relación al derecho antiguo pero también un retroceso, pues la libertad del sujeto moderno lo lleva, a la soledad, al egoísmo, a una competencia y a una lucha inmisericorde de todos contra todos lo cual hace que dicha libertad sea en gran medida ilusoria, pues en esta lucha la mayoría queda sometida o es dominada por los más fuertes, los más capaces o los que carecen de valores o principios, es decir se constituye una sociedad en que la clase dominante es la única que es verdaderamente libre pero todos a su vez no pueden vencer la enajenación que los separa.
¿Por qué a Jerome no le sirvieron de nada sus derechos eugenésicos?
Supongo que la razón es que la sociedad en la que vive se parece bastante a la nuestra: es un cuerpo artificial creado por los individuos para satisfacer sus intereses y necesidades, para poder ejercer al máximo sus derechos. Y Jerome se parece demasiado a nosotros es una persona egoísta, que siempre está luchando y compitiendo contra todos y a pesar de sus capacidades físicas e intelectuales está solo.
No tenemos una identidad común, no nos gusta estar juntos… nos peleamos con la familia, realmente no conocemos a las personas con las que interactuamos todos los días, pero si hay nuevas formas de religación:
Hay antros en los que puedes ver a niñas muy bonitas, con caras hermosas y cuerpos perfectos, vestidas muy bien; niños muy guapos con sendos relojes y ropa de marca. Pertenecen a la clase dominante, son “válidos”, como Jerome, tienen todo para triunfar ¿o no?
Y es el paraíso de la igualdad, todos los hombres están sin playera, todos bailan y bailan, todos tienen en sus manos una botella de agua… la coca da mucha sed. Todos, absolutamente todos, parecen zombies.
Parece que para triunfar y para vivir hace falta algo más… ¿y la fraternidad?
domingo, 25 de abril de 2010
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