miércoles, 5 de mayo de 2010

EL LENGUAJE JURÍDICO.
El derecho es un idioma dentro de otro, cuando la gente tiene algún problema jurídico necesita de un abogado porque requiere de la traducción del documento que le envío un ministerio público, por ejemplo, o que le expliquen porque alguien lo está demandando ó bien que el abogado traslade sus pretensiones en una demanda.

Muchos asuntos pueden resolverse con un poco de lógica pero la gente que no tiene conocimientos jurídicos no puede darles salida porque el derecho se encuentra encriptado en otro idioma.

Cuando las personas acuden ante los tribunales, son despojados de “su conflicto”, porque ya no se comunican las partes entre sí sino por medio de sus abogados, es el abogado el que habla con el abogado de la otra parte, es el abogado el que habla con el secretario de acuerdos, es el abogado el que habla con el juez, etc. y su “cliente” que le está pagando a “su abogado” cada vez que habla con alguien no entiende una palabra.

Todos los funcionarios del poder judicial se dirigen a las personas con una sarta de “tecnicismos” que ellos entienden muy bien (o quién sabe si todos) pero que la gente que acude a estos lugares para solucionar “su conflicto” no comprende.

Y digo que el lenguaje del derecho está encriptado, hago referencia a las criptas, a los lugares donde se acostumbraba enterar a los muertos, porque este lenguaje está lleno de términos que desde hace muchos años dejaron de aludir a la realidad en que se vive, por ejemplo:

SOBRESEIMIENTO
SIGNIFICADO JURÍDICO: Es la resolución judicial por la que se declara que existe un obstáculo jurídico o de hecho que impide la decisión sobre el fondo de la controversia.
SIGNIFICADO EN EL LENGUAJE ORDINARIO: Cancelación, cese, interrupción.
ORIGEN: Viene del vocablo latino supersedere, formado de super y sedere, que significa “sentarse sobre”, que es lo que metafóricamente hace el juez al sobreseer.
¿Qué no se supone que el lenguaje debe tener el propósito de comunicar?

Comunicar este verbo deviene del latín communicare, que significa poner en común, compartir, que algo sea para todos, este tipo de lenguaje solo permite la participación de los juristas y no de quienes son parte en un proceso que seguramente son quienes tienen mayor interés en entender que es lo que está pasando en el mismo.

Como vemos, la utilización de la palabra “sobreseimiento” tiene que ver con una metáfora. Normalmente la metáfora se utiliza para facilitar el aprendizaje de algo, seguramente que el término de sobreseimiento en un momento histórico y en una comunidad determinada se pudo haber usado para que la gente entendiera que su conflicto no iba a ser estudiado por el juez, que lo que pasaba con su conflicto era como si el juez estuviera sentado sobre él, que ya no lo iba a analizar.
Claro que para entender la metáfora la persona tendría que saber latín, por lo que en nuestro contexto ya no tiene razón de ser y solo contribuye a crear la exclusión de las personas que no conocen su significado.
Si el resto de las personas supieran de qué estamos hablando y que en realidad las cuestiones jurídicas no son tan complicadas supongo que perderíamos prestigio e ingresos. Aaa no el prestigio ya lo perdimos y en gran medida se debe a que nuestra forma de hablar permite tomarle el pelo a la gente.
Pero la gente tiene que entender que es lo que está pasando con sus bienes, con su libertad, con su integridad, de lo contrario el mismo abogado los deja en estado de indefensión. Además que no son ellos los que hechan a andar la maquinaria jurídica ¿entonces porque dentro de ella son los únicos que no entienden nada?
Me parece que esto es muy grave en todas las áreas, pero sin duda alguna es en el ámbito penal donde las consecuencias son verdaderamente desastrosas.

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