LA TELEVISIÓN COMO INSTRUMENTO DEL BIOPODER.
La televisión en el medio de comunicación que menos información contiene pero que a más gente llega. A diferencia de los periódicos se dice que es más “democrática” porque los primeros excluyen de entrada a la gente que no sabe leer, además de que es prácticamente gratis.
En la televisión el hecho de ver prevalece sobre el hecho de hablar, porque lo que se habla en la televisión está en función de la imagen, explica la imagen, eso en el mejor de los casos, es decir cuando hay una explicación.
La televisión en nuestro país, lejos de significar un progreso, implica un retroceso porque reduce la capacidad simbólica del hombre, pues esta se despliega en el lenguaje que no sólo es un instrumento para comunicarse sino también para pensar. Dice Sartori que el pensar no necesita “ver” aún así la televisión podría, en principio, no ser nociva por sí misma pues si el hombre que “ve” también leyera podría darse una complementación.
En nuestro país esto no es así, el hombre que “ve” ve y ya, además ve siempre la misma cosa programas de espectáculos, futbol o películas violentas. Si acaso llega a ver un noticiero el resultado no varía mucho pues los noticieros en la televisión abierta son manipulados, la información es deficiente y hasta deformada.
Entonces la técnica de la televisión como instrumento del biopoder es hacer a las personas “sordas” a los estímulos de la lectura, por lo tanto impide el acceso a la cultura escrita, crea una sociedad en donde nadie sabe nada, a excepción de lo que está de moda consumir.
He aquí uno de los valores de nuestra democracia: una cultura de la incultura.
miércoles, 19 de mayo de 2010
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