¿Y A TÍ QUÉ TE HACE PENSAR?
Hoy en día por alguna extraña razón no se les permite a los niños llevar ábaco a la escuela, incluso cuando nosotros mismos realizamos una suma nos da pena contar con los dedos, aunque ambos métodos nos ofrecen la posibilidad de recrear la correspondencia entre la cantidad (lo concreto) y el dígito (el símbolo, lo abstracto).
Los maestros tienen la responsabilidad de llevar correctamente al niño en este proceso de lo concreto a lo abstracto, de no hacerlo así el niño se verá en la imposibilidad de entender las matemáticas.
Sin embargo, en el sistema tradicional de enseñanza ya no se muestra al alumno la raíz de esta materia, pues el maestro le obliga a memorizar y manejar símbolos (olvidando que estos son representaciones de algo concreto) y a memorizar procedimientos y formulas. Al final el alumno no sabe cuál es la razón de cada paso de un procedimiento pero lo realiza de esa manera porque “así le dijo el maestro”.
A pesar de que las matemáticas y el derecho, por corresponder la primera a las ciencias exactas y la segunda a las sociales, no pueden manejarse de la misma manera (por más que lo intentemos), creo que es muy importante que en nuestro campo no perdamos la conexión entre el símbolo y lo concreto. Las palabras pobreza, marginación, desigualdad son símbolos a los que les corresponde algo concreto: la realidad en la que viven millones de personas. Tal vez ya lo sabemos o tal vez sea necesario re aprenderlo.
Existen tres tipos de aprendizaje: auditivo, visual y kinestésico.
Las personas auditivas tienen como sentido predominante el oído, aprenden más al escuchar una lección, por ejemplo.
Las personas visuales piensan con imágenes, aprenden con diapositivas o leyendo sus libros y apuntes y no necesariamente escuchando la clase.
Las personas kinestésicas tienen como sentido predominante el tacto, aprenden por medio de las sensaciones.
En la clase de Investigación y expresión jurídica podemos elegir nuestra forma de evaluación, mi idea original era presentar una “clase”, pero por ciertas razones lo que expuse fue el protocolo de mi tesis y la manera en que el mismo se ha ido modificando. Mi tesis es acerca del conflicto entre derechos humanos individuales y colectivos. Al ser la idea original presentar una clase pensé en utilizar también para la exposición los mismos elementos que “creo” deberían estar presentes en la primera y entonces traté de hacer énfasis oralmente en este conflicto y sus consecuencias: la violación de los derechos humanos, la injusticia, la pobreza… y presente algunas imágenes (las menos fuertes que encontré por cierto) para aquellas personas que son visuales y con ambos elementos mi intención era “sensibilizar” por si también estaban presentes personas kinestésicas.
Entre los comentarios del maestro, uno de ellos hacía referencia a las imágenes, y aunque la verdad no entendí muy bien, creo que era en el sentido de que fueron usadas como para “impactar” y la verdad no, mis razones eran (si se les puede llamar así) pedagógicas, pero si a alguien le impactaron ¡qué bueno! Ojalá que no dejemos que se pierda de vista la conexión entre los símbolos, entre las palabras que forman una constitución, una ley, un reglamento, una propuesta de reforma, una sentencia, etc. y lo que representan en la realidad.
sábado, 1 de mayo de 2010
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